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Lo quiero ¡ahora!

Tengo la mala costumbre o el gran defecto (como se quiera llamar) de querer las cosas para ayer, siempre. La verdad es que tengo muy poca paciencia y suelo ser una persona bastante ansiosa. Me desanima, a veces, saber que lo que quiero tiene que esperar, que si quiero aprender algo nuevo, no pasará de un día para el otro. Me fastidia saber que todo tiene un proceso, un tiempo y no existen las pociones mágicas para acelerar todo ello. Soy así, soy impaciente y ansiosa, y claro, estoy aprendiendo a controlarlo.

Cuando era muy chiquita solía ser muy engreída (ahora también pero a otro nivel, uno crece) y mi mamá me consentía mucho. Si pedía algo, lo tenía. Y realmente esta actitud me acompañó por años, hasta que se volvió parte de mí o algo así. Luego, ya más grande, no podía entender por qué no podía tener ‘eso’ en el momento en que yo quisiera. Es decir, ¿por qué tengo que esperar? ¿por qué no puede ser ‘ya’?

Dicen que ‘el que espera, desespera’, y cuánta razón hay en ese dicho. Me cuesta mucho tener paciencia. Ahora mismo entreno muy duro porque quiero quemar un poco de grasa y ya saben (cosas de todos los mortales), y es casi un suplicio tener que esperar, calmarse y no ponerme loca cada día que pasa. Sé, soy consciente que los resultados vienen después de semanas, pero no, yo bien terca queriendo verlos inmediatamente.

Supongo que es parte de crecer, de ser adulto, de tener un poco de consciencia del mundo, el saber que no todo se da en el momento que uno quiere. El universo, la vida, o en lo que sea que uno crea, todo ello tiene su tiempo, y no por mi capricho va a cambiar, ¿verdad? ¡Lástima!

Me cuesta, pero me esfuerzo. Trato de no ponerme de mal humor, y por supuesto que no hago berrinche, pero la impaciencia es fuerte. Lo que a veces me funciona es vivir un día a la vez y saber qué cosa está fuera de mis capacidades y de mi control. Así me mentalizo y digo ‘ok, no por mucho estudiar todo el día, te volverás una experta en algo que toma quizás años’, entonces piso tierra y me tranquilizo. Y cada día marco mi progreso, hago lo posible por planificar y ponerme un día límite en que debo ver un resultado, o acabar un curso (en un tiempo prudente) y así con cada cosa.

La verdad es que tengo muchos defectos, pero la poca paciencia me ha traído muchos problemas en la vida. No solo con querer algo pronto, sino porque implica que uno es poco tolerante con ciertas cosas, o personas, o actitudes de ciertas personas. Entonces, a algunos nos cuesta un poco más mantener la calma ante algunas situaciones, pero creo que siendo consciente y ocupándose y haciéndose cargo de nuestros temas, todo se puede en la vida, ¿no?

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